martes, 28 de septiembre de 2010

La última del viaje: Dinamarca e Islas Feroe

Hace poco alguien me hizo una crítica constructiva sobre mis posts en general y sobre los de los viajes en particular. Poco más o menos decía que había "muchas más letras que fotos". Definitivamente las imágenes valen mucho más que las palabras, salvo que sean escritas por unos pocos escritores que son capaces de mejorar la realidad con el uso del lenguaje.

Así que para este último post sobre el Lolosson tour 2010 va a haber poco que leer y mucho que ver. Fotos levemente comentadas sobre Dinamarca y las Islas Feroe. Estas islas me han impresionado mucho. Tienen una belleza natural que no había visto nunca. Un archipiélago extrañamente hermoso, un tesoro escondido en medio del mar, una maravilla desconocida por las agencias de viajes. Creo que no hay muchos españoles que puedan decir que han estado en las Feroe. Yo si.

A continuación, un repaso a las fotos, sin orden ni concierto, según caigan.



Empezamos con esta. Es una ciudad danesa llamada Odense. Muy bonita, con mucho encanto.








Este es un pueblo al sur de las Islas Feroe, no recuerdo su nombre pero era impronunciable, con varias "k" y varias "j" formando la palabra. Decían que era el pueblo más antiguo de las islas.








No es una pintura, es una foto. Otro pueblo de las Feroe. Fijaos en el cielo, en ese mar que parece un lago en medio de las islas, en ese verde tan peculiar. ¿Sabiais que en las Islas Feroe no hay árboles?








En el centro de la península de Jutlandia, en Dinamarca, se encuentra la ciudad de Billund. Una ciudad pequeña y fea pero con una particularidad: ahí se creó el Lego, ese juego de construcción a base de ladrillitos de plástico que se hizo famoso en todo el mundo. Y allí está Legoland, un parque temático curiosísimo y espectacular que está lleno de atracciones y todo tipo de cosas totalmente hechas con fichitas del Lego. Por ejemplo, estos dos personajes que aparecen en el banco. O al menos uno de ellos.








Las Feroe otra vez. Aunque no lo parezcan, estas casas son supermodernas por dentro.








¿Os podeis creer que exista algo tan bonito? Una especie de Monte Fuji en color verde en medio del mar.








Esto es Copenhague construido con fichas del Lego.








Tal y como prometí, en las Feroe me subí en helicóptero. Hice el recorrido entre las islas de Sangdoy y Mykines. La vuelta la hice en ferry. Me encantó el helicóptero, fué acojonante. Además el tio nos dió un paseo alrededor de la isla antes de aterrizar y nos enseñó unos acantilados alucinantes, daba miedo volar tan cerca, pero al mismo tiempo era apasionante. Si vuelvo repetiré, seguro.








En Copenhague fui a los sitios más característicos como el Tivoli y por supuesto no podía dejar de ir a visitar la famosa "Sirenita", el monumento más representativo de la ciudad. Y cuando llego allí, ¿que me encuentro? Pues un cartel que dice que la sirenita está en Shangai en una exposición universal de nosequé y que no regresará hasta noviembre. Y en su lugar ponen una pantalla con una imagen suya en el mismo lugar exactamente en el que se encontraría si no se la hubiesen llevado. Hay que tener mala suerte, ir una vez en la vida a Copenhague y que la sirenita haya elegido esas mismas fechas para irse de vacaciones.








En Legoland. Yo alucinaba, ¿como harán esas cosas?








Esta es una cerveza que nunca bebereis porque solo existe en las Islas Feroe y no se exporta a España, de momento. Tan rica como todas las cervezas danesas.








Y hablando de cervezas, otro lugar imprescindible en Copenhague es el Museo Calsberg, la cerveza danesa por excelencia. Os podeis imaginar que este tipo de museos nos gusta a todos. Especialmente en la parte final en la que con la entrada tienes derecho a una degustación de cervezas.








La entrada al Legoland.








Una curiosidad de las Islas Feroe. Allí el tabaco es, aparte de carísimo, algo casi tabú. Fijaos como tienen el tabaco en las pocas tiendas que lo venden. Tapado con unas cortinas como si fuese pornografía o algo peor... están locos estos feroeses.








Odense. Es la ciudad natal de Hans Christian Andersen, el famoso escritor de cuentos. Y por toda la ciudad hay cosas relativas a ese escritor. Por ejemplo, los semáforos, que están hechos con su silueta.








Esto es en una ciudad danesa llamada Ribe. Es una de las ciudades más antiguas de Dinamarca y hacen una cosa muy curiosa. A las ocho de la tarde sale un personaje de allí, una especie de sereno a la plaza mayor. Entonces se pone a recorrer la zona más antigua y la gente le sigue. Mientras camina va cantando canciones antiguas. Cuando llega a un edificio histórico se para y explica lo que sea relativo a ese edificio, primero en danés y luego en inglés. Es una especie de guia turístico gratuito. Un tipo muy simpático. Al final del recorrido vuelve de nuevo al punto de partida y se deja fotografiar con los turistas que se lo piden. No fué mi caso.








Esto es Copenhague, la zona de Nihavn, más o menos el mismo lugar que más arriba aparece hecho con fichas del Lego. Esta zona está repleta de bares y terrazas, y hay un ambientazo cojonudo. Eso si, carísimo todo.








En Dinamarca todo el mundo va en bicicleta. Más o menos como en Amsterdam, si no más. He aquí una cosa curiosa, un contador de ciclistas. Cada dia se pone a 0 y empieza a contar los ciclistas que pasan por ese punto a lo largo del día. Cuando tomé esta foto serían las ocho y ocho y media de la tarde y ya habían pasado por allí 9518 ciclistas. Una tontería como otra cualquiera, ya lo se.








Esto es Ribe. Una ciudad muy bonita de Dinamarca. Es aquella que he contado lo del sereno que iba por la calle cantando y contando cosas de la ciudad.








Este enjambre de casitas que parecen de juguete con barcos en la parte de abajo es Torshavn, la capital de las Islas Feroe. Es la capital más pequeña de Europa, con apenas 15000 habitantes. Un encanto. Entré a una tienda de discos a curiosear y la tia nos recomendó discos, nos puso varios para que los oyéramos, nos invitó a cafe... allí nos tiramos media mañana hablando con ella de música y de las Islas Feroe. Están muy poco acostumbrados al turismo y les encanta conocer gente de otros paises. Normal, toda la vida viendo las mismas caras.








En Odense todo gira en torno a los cuentos de Andersen. Hay detalles suyos por doquier. En este parque está el barquito de papel del cuento del Soldadito de plomo. Claro, no es de papel, pero da el pego.








En otra ciudad danesa, Silkeborg, hay un parque con esta estatua que me encantó. Nada que contar, simple cuestión de gusto artístico, o te gusta o no te gusta.








En la isla de Mykines (I. Feroe), este es el único hotel que hay. El único hotel, el único restaurante, el único bar y en realidad el único sitio público en toda la isla.








Odense de nuevo. El soldadito de plomo en plena calle. Era uno de mis cuentos favoritos de niño.








Esto es Malmö, en Suecia. De Copenhague a Malmö apenas hay unos minutos a través de un inmenso puente que une ambos paises. El peaje es demoledor, por cierto.








Un campo de fútbol!! ¿No es alucinante? Ampliad la foto para verlo bien. Pinchad para que se abra. Es genial.








Estatua de Hans Christian Andersen en Odense. Ahora hay un nuevo héroe en la ciudad, por cierto. Se trata de la tenista Carolina Wozniacki, que también es de aquí de Odense y es el nuevo mito de Odense. Por cierto, que ojalá eliminen al Getafe en la Europa Lig.








Esto es Helsigor, a media hora en coche de Copenhague. Y lo que veis es el famoso castillo de Helsigor, también conocido como el castillo de Hamlet, en el que Shakespeare situó el famoso drama.









Y termino de nuevo con las Feroe. Esto es el hotel en el que estuve alojado en Gjov, al norte de las islas. Como me gustaría regresar algún dia...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Liga Congosto Champions


Para no perder la emoción este año, liberar a Lolo de trabajo y seguir subvencionando los estudios del hijo de César, he creado una liga privada pero esta vez con jugadores de los equipos que disputan la Liga de Campeones.

Es un juego que está en la web oficial de la UEFA. El enlace es:


El apuntarse es totalmente gratuito y muy muy muy sencillo. Lo más "dificil" es pensar el nombre que le vais a poner al equipo y los colores de camiseta y pantalón.

La liga privada creada se llama "Congosto Champions", y el código de esa liga es 147325-31620 (lo pide sólo una vez, al principio).

Hay que elegir jugadores (máximo dos del mismo equipo) de entre todos los participantes en la Liga de Campeones. Hay un tope de 100 millones para invertir y no vale lo mismo Tino Costa que Messi, por ejemplo.

Todo es automático, con muchos datos interesantes sobre los jugadores y el mismo sistema te dice si te has pasado, si llevas más de dos jugadores del Valencia CF, etc. Como ayer ya hubo partidos y si sois rápidos podríamos empezar ya a puntuar con la siguiente jornada, los días 28 y 29 de septiembre. Hasta entonces se pueden hacer equipos, modificarlos... No me podéis decir que no hay tiempo.

En cuanto a cuotas de participación y premios, es ya cosa nuestra. Podrían establecerse una vez sepamos cuántos somos. Quede claro que todo sería igual que el año pasado (no hay que pagar nada por internet ni nada raro), salvo que el trabajo sucio (cómputo de puntos, cambios, etc.) ya no lo tendría que hacer Lolo. Bueno, sólo recaudar la pasta que se estableciese. El año pasado eran 5 euros al mes.

Se admiten ideas.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Auschwitz: el horror.

Auschwitz existió, pero no existe. Si buscas en un mapa, no encontrarás ningún lugar llamado Auschwitz. No existe. Cuando los alemanes invadieron Polonia, lo alemanizaron, anexionaron el territorio polaco al Reich, y automáticamente cambiaron el nombre de pueblos y ciudades por su correspondiente en alemán. Es como si España invade Francia y entonces Bordeaux pasa a llamarse Burdeos, o si invadimos Inglaterra y London pasa a llamarse Londres. En esos años de ocupación alemana, Cracovia pasó a llamarse Krakau, Varsovia se llamó Warschau, Wroclaw se llamó Breslau, Poznan pasó a llamarse Posen, Gdansk fue llamada Danzig, y un pequeño pueblo en el sudeste polaco llamado Oswiecim se conoció desde entonces como Auschwitz.

Ahí, en Oswiecim, rebautizado como Auschwitz, los alemanes instalaron un campo de concentración en 1940. En principio, se destinaba a presos políticos polacos. Entiendase por presos políticos a todos aquellos polacos que estaban en contra de la ocupación alemana y podían ser un peligro para los alemanes. Políticos conocidos, intelectuales, periodistas, etc. fueron inmediatamente detenidos. Muchos de ellos fueron ejecutados y al resto los encerraban y la mayoría morirían posteriormente.

Poco después los nazis empezaron a llevar a Auschwitz a personas de toda Europa. La mayoría de ellos eran judíos (más de un millón) de diferentes paises, pero también llegaron gitanos y prisioneros de guerra rusos.

Al principio, el campo de concentración no era muy grande, y albergaba unos mil reclusos. Pero poco a poco fue creciendo, los propios prisioneros trabajron para construir más barracones y luego alrededor del campo de concentración principal (Auschwitz 1) se construyeron dos más: Uno pequeño solo para mujeres y el terrible Auschwitz-Birkenau, que fue el más grande y donde más gente fue exterminada. Este campo estaba a tres kilómetros del principal.

La finalidad principal de estos campos de concentración era eliminar el máximo número de gente. Los alemanes a principios de los 40 mataban tantos prisioneros de guerra y judíos, que empezó a ser un problema. Para matar a quinientas personas normalmente les llevaban a un bosque, les hacían cavar zanjas, les metían dentro y les disparaban hasta matarlos a todos. Después tenían que quitarles los objetos de valor y pegar fuego a los cadáveres. Esto era una tarea larga, llevaba mucho tiempo, costaba muchas balas y muchos soldados que tenían que encargarse de eso y no podían estar en otros lugares, y además era una labor penosa, ya que los cadáveres tardaban mucho tiempo en quemarse y el olor era nauseabundo. Los soldados cada vez se quejaban más de tener que encargarse de estas matanzas. Así que surgió la idea de los campos de exterminio, con cámaras de gas y hornos crematorios.

En el mayor apogeo de Auschwitz, en 1944, había 20.000 prisioneros. Y se podía matar 2.000 personas en cada cámara de gas simultáneamente.

Lo que se hacía era esto: traían a los judíos en trenes desde cualquier lugar del mundo. Venían obligados, pero además engañados. Les traían diciendoles que iban a realojarlos en unos terrenos del sur de Polonia, que les darían una pequeña tierra para que construyeran su casa y vivir ahí empezando de nuevo. Por eso, todos ellos venían con su maleta y traían casi todas las cosas de valor que podían. Los que venían desde Polonia y aquellos que traían ya desde guettos hacían viajes horrribles en trenes de mercancías. Hacinaban a la gente en vagones sin ventilación, sin agua ni comida, y con un cubo para hacer las necesidades. Un cubo para todos, que no podían limpiar porque durante todo el trayecto no les abrían la puerta. Depende de donde vinieran, los viajes podían durar hasta seis dias. Había gente que ya estaba muerta cuando el tren llegaba al destino.

Algunos judíos ricos que venían de Grecia o Italia llegaron en trenes de pasajeros, de esta manera los alemanes disimulaban mejor el destino de esta gente. Incluso les hacían pagarse el viaje!.
El tren llegaba hasta el interior mismo del Campo. Así no tenían que bajarlos en una estación donde la gente pudiera verlos. Al bajar del tren, había un par de oficiales y un médico que iban seleccionando a la gente. Los hombres jóvenes y sanos (aproximadamente un 25 % de los que llegaban en cada tren) iban a una fila aparte, y su destino era quedarse en el Campo para trabajar hasta que las enfermedades, el hambre o las palizas acabara con sus vidas. El resto de los que llegaban, las mujeres, los niños, los viejos y los enfermos, iban a otra fila y los llevaban directamente a las cámaras de gas.

Les metían en una especie de vestuario grande y allí les decían que iban a ducharse. Para que se lo creyeran, les decían que pusieran toda su ropa y sus cosas juntas, que pusieran su nombre a las maletas, que atasen un zapato con otro para que no se perdieran y lo dejaran todo muy ordenado para que al salir de la ducha lo encontraran fácilmente. En realidad, les estaban facilitando a los alemanes el trabajo, ya que otro de los motivos del exterminio era conseguir grandes cantidades de dinero y joyas, necesarias para seguir sufragando la guerra. Ya desnudos, entraban todos a las “duchas”. Una vez dentro, cerraban la puerta herméticamente, pero de las duchas no salía agua, sino el gas Zyklon B. La gente moría en 15 o 20 minutos. Yo pensaba que esto del gas era más instantáneo, pero no. Más de un cuarto de hora de agonía, de gritos, de angustia. Debía de ser horrible. Después de esto, entraban en acción los miembros del Sonderkommamdo.

El Sonderkommando eran una serie de prisioneros judíos que vivían en unas condiciones ventajosas sobre el resto de judíos debido a que su trabajo era el más penoso de todos. Tenían que entrar a la cámara de gas, cortar el pelo a los cadáveres, despojarles de los dientes de oro, sortijas, pendientes, etc. y a continuación transportarlos hasta los hornos crematorios o a los fosos de incineración.

Y si esto es horrible, lo peor era para los que habían sido seleccionados para trabajar. Los presos judíos en Auschwitz vivían con una camiseta y una chaqueta muy ligera encima, tanto en verano como en invierno (en invierno la temperatura media en Auschwitz es de -10º), tenían que trabajar desde que amanecía hasta que era la hora de dormir. Vivían hacinados en barracones donde no cabían todos, al principio en el suelo y luego en camastros de madera duros y muy pequeños. Las enfermedades por contagio estaban a la orden del día al vivir de esa manera. Y no hablemos de la falta de higiene, allí había mierda en cantidad, ratas y todo tipo de insectos en verano. Les dejaban ducharse dos veces al mes, y cambiarse de ropa interior una vez al mes. La ropa exterior nunca se lavaba, se suponía que un preso no viviría tanto como para eso.

Su alimentación consistía en un desayuno que era medio litro de “café” (os podeis imaginar que no era café expresso de Colombia, precisamente, sino más bien agua sucia), un almuerzo a base de sopa de verduras (normalmente podridas) y para cenar una rebanada de pan con mantequilla o queso. Esto cada día, siempre lo mismo. Así, no es extraño que cuando los rusos liberaron el campo en 1945 los supervivientes no pasasen de los 45 kilos.

Si no te mataba una enfermedad, o el hambre, o el frío, había muchas posibilidades de que te matara uno de las SS por cualquier cosa. O que sufrieses un castigo terrible. Eras castigado si trabajabas lento, o si hablabas con alguien en el trabajo, o si parabas de trabajar para mear o algo así, si cogias una manzana de un árbol, etc. Las penas más frecuentes que se aplicaba a los presos eran apaleamientos y encerrarlos en unas miniceldas en las que no podían tumbarse. Esto era horrible. En una celda de un 1x1 metro metían a cuatro presos a pasar allí la noche. Tenían que estar necesariamente de pie. Pero el castigo era solo por la noche, después de estar toda la noche de pie les sacaban para ir a trabajar todo el día, y al llegar la noche vuelta a la celda. Así durante diez dias. No se si os imagináis lo que tiene que ser eso.

De vez en cuando llegaban más prisioneros de los que cabían en Auschwitz, y para dejar sitio a los nuevos tenían que eliminar algunos de los antiguos (que a lo mejor llevaban tres meses allí). Entonces hacían lo que llamaban “escogimientos” o “limpieza de búnker”. Los SS iban por los barracones eligiendo presos (normalmente, los que veían en peor estado), les sacaban y a unos pocos afortunados los fusilaban. Al resto, los encerraban en celdas en sótanos y les dejaban allí hasta que morían de hambre. Sin más.

Hubo un caso que se hizo famoso (hay una película sobre él), que fue el de el cura polaco Maximilian Kolbe. Resulta que en uno de estos “escogimientos”, los alemanes condenaron a una de estas celdas a un judío que empezó a gritar y a llorar que tenía hijos pequeños y que quería sobrevivir para verlos. Entonces el cura Kolbe pidió a los SS cambiarse por él. Los alemanes, sorprendidos, aceptaron. Maximilian Kolbe murió en esas celdas en las que los presos eran abandonados hasta la muerte, y el judío se dice que sobrevivió y llegó a reunirse con sus hijos.

Unos dias antes de que los rusos llegaran a Auschwitz, los alemanes escaparon y trataron de destruir todo vestigio de las atrocidades que habían cometido. Quemaron y destruyeron gran parte del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, pero aún queda una pequeña parte que se puede ver. El Campo de Auchswitz 1 está prácticamente igual que estaba.

La visita a Auschwitz es sobrecogedora. Desde que lo ves por fuera ya se te hace un nudo en el estómago. Cuantas veces habré visto en películas o documentales esa entrada a Auschwitz con las vias del tren!. Verlo en persona, la entrada real, con las vias reales, fué algo emocionante.

A la entrada del Campo, los alemanes pusieron un cartel que era el paradigma del cinismo: “Arbeit macht frei” (“el trabajo hace libre”). Ver eso ahí te hace imaginar lo que tenía que ser para los judios la visión de ese cartelito día tras día.

Hoy en día se puede visitar todo y la entrada es muy barata. Si vas por la tarde, es gratis. Hay visitas guiadas en español. Nosotros la hicimos. Cuesta unos ocho euros y está cojonudo porque una chica polaca que habla español te va explicando absolutamente todo lo que ves. La visita incluye Auschwitz 1 y Auschwitz-Birkenau, y el traslado en autobús de un sitio a otro (son cinco minutos). Es bastante largo pero se hace corto porque en cada sitio hay mucho que explicar y todo te impresiona. Entre los dos campos la visita dura unas cinco horas, pero cuando acaba tu te puedes quedar por allí a tu aire, tirando fotos o volviendo a ver cosas que te habían impresionado al principio. Hay varios lugares en los que no dejan tirar fotos. Por ejemplo, hay una sala en la que se muestran muchas de las maletas reales de los judíos que llegaban, en todas pone su nombre, son maletas de estas antiguas y da cosa verlas. Tampoco dejan sacar fotos de la zona en la que el Doctor Menguele hacía experimentos genéticos con niños.

Sobre este tema del holocausto me pasa un poco como con lo de Hiroshima. Siempre lo he sabido, siempre ha estado ahí, pero en realidad nunca te paras a pensar en la verdadera dimensión del horror que tuvo que ser. Te dicen, casi dos millones de muertos exterminados. Y no es más que un número. Pero si te pones a pensarlo, si miras las caras de cada uno de ellos, si piensas que cada uno era una vida, con sus ilusiones, con sus familiares, etc. no me extraña que la mente deseche la idea y trate de que simplemente lo asumas como un número y que evites otro tipo de planteamiento.

Pero hay que ser consciente de lo que el ser humano es capaz de hacer. De lo que fué capaz de hacer hace no tantos años (la mayoría de los padres de los que venimos por aquí ya vivían cuando esto sucedió). Por eso conviene no olvidar lo que pasó. Aunque Auschwitz no existe, no debemos olvidar que existió.



Todas las mañanas, cuando los presos formaban para hacer el recuento, una banda de músicos judíos (prisioneros, obviamente) tocaba música. Debía ser seguramente la música más odiada por los presos. Aquí hay una foto de aquella época.






Aqui hay un panel en el que se explican los distintivos que llevaban los prisioneros. Los judíos llevaban la estrella, y el resto llevaba un triángulo de un color distinto según el tipo de presos que fueran. Los presos políticos de color rojo, criminales color verde, gitanos color negro, homosexuales color rosa, testigos de Jehova color morado, etc.






Hornos crematorios.







Estos son los barracones en los que dormían los prisioneros de Auschwitz-Birkenau, mucho más cómodos que los primeros que instalaron en Auschwitz.






Botes usados de Zyklon B, el gas que se utilizaba para matar.






La horca en la que ejecutaron a Rudolf Hess, el comandante nazi que mandaba en Auschwitz.






Las vias que llegaban hasta el interior del Campo.






"El trabajo hace libre", según constaba en la entrada de Auschwitz.






El paredón de fusilamiento. Usado para cuando había pocos que matar.






No puedo explicar como me sentí cuando vi esto. Es la imagen que siempre tuve de Auschwitz por las películas.






Otra típica imagen del Campo de Concentración.






Las ventanas que daban al patio de ejecuciones estaban cerradas para que no se pudiese ver nada desde dentro.






Auschwitz, un lugar que no se olvida y que sobrecoge como ningún otro.

lunes, 30 de agosto de 2010

Es polaco el que no bote, es!

Uno no puede evitar darse cuenta de que está en Polonia cuando viene conduciendo desde Alemania, por muy distraído que vaya. La autopista se convierte en carretera de doble sentido, el asfalto impecable se convierte en uno regulero, los Audis, Wolfsvagen y Mercedes se convierten en coches más propios de los años setenta que del siglo XXI (un Skoda es de lo mejor que se ve) y sobre todo el código de circulación cambia por completo. Para adelantar a otro coche ya no hay que esperar a que la raya sea discontínua, la visibilidad perfecta, etc. basta con pegarte completamente al coche que quieres adelantar, entonces éste tiene la obligación de echarse al arcén para que tu pases. Si por lo que sea (por ejemplo, porque es extranjero y no se lo sabe) no se echa a un lado, siempre te queda la opción B, tan lícita como la anterior: te pones a adelantar tranquilamente y será el que venga en dirección contraria quien se eche al arcén para que tu pases. Al principio cuesta adaptarse a esto, pero al final te sientes uno más y haces lo mismo. Al fin y al cabo, no tienes otra alternativa que adaptarte.

Polonia es un pais que se está occidentalizando pero aun les queda tiempo para ponerse a la altura. Hoy en dia es un pais prácticamente occidental, pero quedan aún muchos vestigios de su época comunista, no solo a nivel arquitectónico sino también cultural y social. Y eso me gusta, que conste, es una de las cosas por las que he querido ir a Polonia.

Es un pais muy barato, se nota que aún no tienen el euro. He cenado en los mejores restaurantes por diez euros. La gente es mucho más amable de lo que me imaginaba. Yo pensaba que los polacos eran secos y malencarados, un estilo a los rusos. Pero no lo son, todo lo contrario. Son bastante más agradables que los alemanes o los daneses, que son los otros a los que he tratado en este viaje. Y me han sorprendido las chicas. No tenía yo a las polacas como especialmente guapas, pero sí que lo son, y mucho.

Más cosas sobre Polonia. Es un pais que se ha pasado la vida sometido a unos y a otros. A lo largo de su historia siempre ha sido objeto de invasiones. Unas pocas veces los suecos, y sobre todo, casi siempre, los rusos o los alemanes. Especialmente penoso fué el último episodio de este tipo, que fue la invasión alemana en la segunda guerra mundial. Los alemanes tomaron Polonia rápidamente y sin apenas resistencia, pero no se conformaron con tomarla, como hicieron con Francia por ejemplo, sino que devastaron Polonia, los masacraron. En Polonia había muchos judíos, y como consecuencia de ello, los alemanes hicieron barbaridades en este pais. A los judios se les hacinó en guetos donde malvivieron hasta que se les llevaron a campos de concentración. Estos guetos eran pequeños y estaban incomunicados. En el gueto de Varsovia vivieron medio millón de judíos, en un espacio muy reducido de terreno.

Pero no solo los judios tuvieron problemas, todos los polacos que tuvieron algo que ver con judios, que los ayudaron o simplemente que fueron sospechosos de ellos corrían la misma suerte. Lo mismo pasaba con los presos políticos, la resistencia, aquellos que tramaban recuperar la soberanía del pais, aquellos que no estaban de acuerdo con los alemanes, todos ellos fueron tratados como los propios judios. De hecho, el campo de concentración de Auschwitz se construyó para los presos políticos polacos, aunque finalmente se usó para exterminar judíos.

El episodio más dramático fué en el verano de 1944 cuando se produjo el levantamiento de Varsovia contra los alemanes. En aquella época los alemanes estaban empezando a perder la guerra y se hablaba de que los rusos estaban a punto de liberar Polonia. Esto animó a la resistencia clandestina de Varsovia y decidieron levantarse contra los alemanes mientras los rusos llegaban. Pero las noticias no eran del todo ciertas y los rusos no llegaron. La revuelta duró solo unas semanas. Los alemanes hicieron una masacre. Primero con los que se levantaron, a los que arrasaron. Pero luego Hitler, para dar escarmiento, ordenó matar a todo un barrio (no recuerdo ahora el nombre). Los alemanes fueron a ese barrio y mataron indiscriminadamente a todos sus habitantes, pegando tiros a todos los que allí vivían, hombres, mujeres y niños, sin más ni más.

A pesar de eso, hoy en dia en Polonia no hay ningun rencor con los alemanes. Es algo que me sorprende tanto como me sorprendió en Japón que no caigan mal los americanos después de todo lo que les hicieron. En cambio en Sudamérica aún nos odian porque hace 500 años nuestros antepasados mataron algunos indios.

Mi primer dia en Polonia estuve en Poznan, una ciudad que me sorprendió muy positivamente, no me esperaba nada y me encontré una ciudad bonita, bulliciosa y acogedora. Tiene una plaza mayor que es una maravilla, de lo más bonito que he visto, y a su alrededor hay un montón de bares y sitios llenos de gente joven. Me gustó mucho, y cenamos en un restaurante cojonudo y muy barato, donde la camarera hablaba español a pesar de ser polaca y de no haber estado nunca en España. No es algo habitual, de hecho en el resto de dias que estuve en Polonia no vi a nadie más que hablara español (aunque tampoco investigué al respecto, claro).

Después estuve dos dias en Varsovia, una ciudad mucho más bonita de lo que yo pensaba. Me esperaba una ciudad gris y me encontré todo lo contrario. Tampoco es que sea la rehostia, pero desde luego es una ciudad que recomiendo, sobre todo el centro, la parte antigua. Y que bien se come y qué bien se bebe, y que barato las dos cosas.

De ahí fuimos a Cracovia. Cracovia es muy bonita pero me pasó lo contrario que con Varsovia. Me esperaba mucho de Cracovia y luego no es para tanto. Quizá es porque es demasiado turística para mi gusto. Varsovia me pareció mucho más auténtica que Cracovia, que objetivamente está muy bien, pero para mi gusto, me quedo con Varsovia. El segundo dia de Cracovia lo pasé casi íntegramente en Auschwitz, que está a sesenta kilómetros, pero eso será tema de un post monográfico que pondré en breve.

El último dia en Polonia fue en Wroclaw, otra ciudad muy bonita, parecida a Poznan aunque creo que un poco más grande. En todos estos dias en Polonia me alojé en apartamentos en lugar de hoteles. Unos apartamentos cojonudos en pleno centro de todas las ciudades, con todas las comodidades (salvo ascensor, que todos eran edificos antiguos) y baratísimos (el más caro costaba 55 euros la noche).

Y como siempre, las imágenes, que valen más que mil palabras.




Wroclaw, una ciudad muy bonita.






Hay cosas en Polonia que están estrictamente prohibidas.






¿Donde podríamos encontrar un Restaurante llamado Barsa? Lógicamente, solo en Polonia.






La plaza mayor de Poznan, una preciosidad.






Un apunte gastronómico. En Varsovia me tomé este curioso plato. Es una sopa que te sirven dentro de un pan. Se llama Zurek y está cojonuda, como casi toda la comida polaca.






Otra curiosidad. En un cine de Varsovia proyectaban la película española "Gordos", en polaco, claro. Me hizo gracia.






En la plaza vieja de Varsovia había un mercadillo. Pero como allí son tan raros, en lugar de vender ropa o fruta, vendían cuadros.






Poznan. No me digais que no es bonito.






Cracovia.






Por aqui iba el muro que conformaba el gueto de Varsovia.






Otra cosa que me hizo gracia. El anuncio de la actuación de un grupo polaco llamado... "Gazpacho".






Y termino con otra cosa curiosa. La bolsa de patatas más vendida en Polonia.

lunes, 23 de agosto de 2010

First we take Manhattan, then we take Berlin

Para empezar, un video. Os sugiero ponerlo y mientras suena la música leer el post.





Berlín es una ciudad fascinante. En ella cohabitan en perfecta armonía pasado, presente y futuro. Es una ciudad moderna, vital, bulliciosa, palpitante, recuerda mucho al Madrid de los ochenta, pero al mismo tiempo es una ciudad con un bagaje histórico alucinante. No existe una ciudad en el mundo en que hayan sucedido tantas cosas históricas en los últimos cien años como Berlin.

Una ciudad que a principios del siglo XX pasó de ser un simple lugar de residencia del Emperador Prusiano a convertirse en una vivaz metrópoli centroeuropea, que luego fue destruida y dividida como consecuencias de la dictadura del nacional-socialismo, la reconstrucción tras la segunda guerra mundial y finalmente la unificación de la ciudad con la caída del muro. A partir de ahí, el boom de Berlín, una ciudad emergente que comenzó a revivir y que aún se encuentra en ese maravilloso proceso de reinventarse, de asociar pasado y futuro, de conjugar su parte histórica con su imparable parte moderna llena de creatividad artística.

En Berlin encuentras cientos de galerias de arte, desde las más sofisticadas hasta simples locales improvisados donde un par de artistas amateurs exponen los cuatro cuadros que han pintado. Hay un maravilloso ambiente de cafes, muchísima gente joven de todas las tendencias conviviendo en la noche berlinesa, bebiendo por la calle pero sin estridencias. Se palpa un vanguardismo en el diseño de todo, es un torbellino artístico latente. Yo, que no soy para nada experto en la materia, lo percibí desde el mismo momento en que bajé del taxi que me llevó al centro de la ciudad desde el Aeropuerto de Tegel. Yo ya había estado en Alemania y puedo asegurar que los berlineses son mucho más agradables, abiertos y acogedores que los alemanes del resto de ciudades, al menos de las que yo conocía.

Pero hay un asunto en Berlin que puede con todo. El nivel artístico es muy alto, los edificios históricos, los palacios, los edificios modernos, los bares, la vida nocturna, todo eso es cojonudo, pero al final, por lo menos para mi, el tema de la guerra fría, las dos alemanias, el muro de Berlin, eso puede con todo. Este tema ya me fascinaba antes de llegar a Berlin, pero una vez allí me subyugó todavía más.

Cuando yo era pequeño había dos alemanias. La Alemania Occidental, también llamada República Federal Alemana (RFA o más bien DFR), y la Alemania Oriental, también llamada República Democrática Alemana (RDA o más bien DDR). Ahora ya nos hemos acostumbrado todos a que haya una sola Alemania, pero joder, esto lo hemos vivido nosotros, no nos lo han contado. En mis mapas de geografía del colegio había dos alemanias. Yo he visto varias olimpiadas en las que la DDR era la tercera potencia mundial cerquita de la URSS y USA. Yo he visto al Barça jugando eliminatorias europeas contra el Hansa Rostock, el Carl Zeiss Jena, el Magdeburgo o el Dinamo de Dresde, todos ellos pertenecientes a la Alemania Oriental. Es decir que el tema de las dos alemanias es muy reciente. Otra cosa es que conociéramos bien el tema, que no lo conocíamos, sencillamente nos lo encontramos así. Bastante teníamos con entender lo de la guerra civil española, que ya costaba, como para ponernos a entender el problema alemán.

Siempre he tenido debilidad por la DDR, no se porqué exactamente. Supongo que sería el mismo instinto de apoyar al que menos apoyos tenía que me hizo un dia hacerme del Barça. No lo se. Solo se que siempre me llamaron la atención y que les apoyaba en las competiciones deportivas antes que a sus vecinos Occidentales. Esa simpatía después se fue evaporando pero a raiz de la unificación alemana me volvió el apego a ese pais que un día existió, tan raro, tan efímero, tan especial. Ese pais tan comunista, un comunismo imposible que cohabitaba a una calle de diferencia con el capitalismo más vanguardista. Una cosa de locos que duró 28 años.

¿Habeis visto “La vida de los otros”? Por vuestra salud cinematográfica espero que si. Es maravillosa si no te interesa el tema. Si te interesa, es sencillamente la película definitiva.

Para quien no esté puesto en el tema voy a hacer una breve historia de como fue la cosa. Breve, en serio.

Cuando acaba la segunda guerra mundial, Alemania es un pais arrasado y devastado. Los paises que ganan la guerra, los aliados, deciden repartirse el pastel alemán. Y en la conferencia de Postdam, los gobiernos de Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y la URSS se reparten el territorio alemán en cuatro partes más o menos iguales. La URSS se queda con la parte geográficamente más próxima a ellos, y eso trae un problema, y es que en esa zona queda Berlin, la capital alemana y una ciudad con una importancia muy grande. Los aliados dicen que Berlin vale mucho y que ellos quieren una parte, porque si se quedan los rusos con Berlin a la larga se quedarán con el control de toda Alemania. Tras muchas discusiones, llegan a un acuerdo. Berlin se divide en dos partes, una para Rusia y otra para repartir entre los otros tres paises, y a cambio los aliados ceden a Rusia una parte de sus territorios en el resto de Alemania. De modo que Alemania queda dividida en dos partes en lugar de cuatro, una rusa y otra para el resto (la DDR y la DFR), y Berlin queda dividida en dos partes, la parte oriental controlada por los rusos, y la occidental que inicialmente se subdivide en tres (una inglesa, una americana y una francesa).

Todo eso se hace al acabar la guerra, es decir, en 1945. Al principio, la ciudad era libre, aunque estaban los ejércitos de esos cuatro paises controlando las calles de sus respectivas zonas. Pero como digo, era una ciudad libre. Los habitantes podían moverse por ella sin restricciones, simplemente tenían que pasar un control al cruzar de un lado a otro, pero era un mero trámite. De hecho, había mucha gente que vivía en un lado de la ciudad y trabajaba en el otro. Pero poco a poco la cosa fue cambiando. Con la llegada de la guerra fria, la parte comunista se fue haciendo cada vez más comunista y cada vez más anticapitalista. Y viceversa. Y claro, los habitantes de ambas partes veian las diferencias que había entre los que vivían en un lado y los que vivían en otro. Y poco a poco los habitantes de la zona oriental comenzaron a mudarse a la zona occidental.

Este éxodo, unido a problemas típicos de la guerra fria entre rusos y americanos (en la frontera entre el lado americano y el ruso, lo que se llamó el Checkpoint Charlie, hubo dos dias en que estuvieron los tanques americanos y los tanques rusos apuntandose, a doscientos metros de distancia unos de otros), originó la creación del muro. El gobierno de la DDR, decidió construir un muro que separara los dos berlines, y de un dia para otro lo pusieron. No construyeron en muro en un dia, pero sí pusieron la primera alambrada y cercaron todo su contorno en un día, para posteriormente levantar el muro completo. Hubo gente que fue a trabajar o a estudiar y luego no pudo volver a su casa porque el muro se lo impedía. Esto ocurrió en 1961, no recuerdo el dia exacto. Tampoco importa.

A continuación los occidentales construyeron otro muro en el límite de su zona, con lo cual había un muro oriental, otro occidental, y una pequeña zona intermedia, que en unas partes era de apenas dos metros y en otras llegaba casi hasta los 300 metros, que se llamó “zona de la muerte”, que era vigilada por ambas partes y donde podias ser capturado por cualquiera de los dos bandos si te encontrabas en ella.

Hubo varios intentos de fuga, siempre del lado oriental al occidental. Algunos con éxito, sobre todo al principio, cuando el muro no era demasiado difícil de burlar. Luego se fué haciendo cada vez más hermético y escapar fue cada vez más arriesgado. El primer muerto fue un joven de 24 años que saltó el muro y se tiró al rio para cruzar al otro lado. Fué disparado por un policía de la DDR y murió. Hay fotos del momento en que sacaban el cuerpo del rio. El policía fué condecorado.

En el Museo de la DDR he visto unas imagenes curiosísimas del metro en aquella época. Los dos lados de Berlin estaban aislados unos de otros. No se podía pasar por ningún método. Pero claro, estaba el metro. Construido en 1905, el metro de Berlin atravesaba lugares de uno y otro lado porque fue construido mucho antes de la separación. Entonces hicieron lo siguiente: las lineas que empezaban en un lado y acababan en otro, simplemente se cortaban en la última estación de cada lado. Y luego estaban las líneas que empezaban en un lado, pasaban al otro, pero luego volvían al mismo. Lo que hicieron en esos casoa era que los trenes pasaban por las estaciones del lado contrario pero no paraban. Esas estaciones se cerraban al público, y los trenes pasaban por allí ante andenes vacíos y destartalados hasta que volvían a llegar a estaciones de su lado. Es lo que llamaron “estaciones fantasmas”. Allí solamente había dos o tres guardias que se encargaban de vigilar que no entrase nadie y que no se parase ningún tren. Hay imágenes de la época con trenes pasando por esas estaciones ante la mirada de los guardias y es realmente alucinante verlo. Y es que eso pasó hace tan poco tiempo!

Hubo una fase de la guerra fría cuando la tensión entre los dos lados era máxima en que los orientales boicotearon a los occidentales y Berlin quedó en una situación de aislamiento. Berlin occidental estaba separada de Berlin oriental pero además estaba enclavada en plena DDR, con lo que, al cerrar el gobierno de la DDR el paso a carreteras, trenes, etc. los occidentales quedaron completamente aislados y desabastecidos. En esa época el gobierno de los Estados Unidos llevó aviones desde los que se lanzaban cajas de suministros al lado occidental de Berlin. Sí, las típicas cajas con un pequeño paracaidas arriba, llenas de comida y cosas básicas. Eso. Increíble. Ya digo que fue poco tiempo y pronto se restableció la normalidad pero se llegó a eso.

¿Alguien vivió el Mundial-74? Yo era pequeño pero lo recuerdo. Allí se enfrentaron las dos alemanias. Recuerdo perfectamente el partido. Los alemanes del Este ganaron 0-1, con gol de Jurgen Sparwarser. Para mi fue un partido más (el único que perdió Alemania Federal, que al final quedó campeona del Mundo), pero para ellos no. Para la DDR ese partido, esa victoria fue un acontecimiento histórico.

En 1989 cayó el muro. Era insostenible. Poco después se unificaron las dos alemanias. A la caída del muro siguieron la Perestroika, la independencia de las repúblicas bálticas de la URSS, luego la separación de Eslovaquia de la República Checa, y finalmente la desmembración de Yugoslavia. Demasiadas cosas. Demasiados cambios. Es la historia, que se mueve con los tiempos, que no es solo pasado. Quizá por eso me entusiasma tanto, porque tengo el privilegio de estudiarla pero también de vivirla en directo.

Total, que me ha gustado muchísimo Berlin, que pienso volver porque me quedaron muchas cosas por ver y que me encanta la Kartoffelsalat con una buena cerveza Becks de medio litro.

Termino con una ración de afotos.


Este es el monumento al Holocausto, un acontecimiento que está muy presente en la ciudad.







La Puerta de Brandenburgo, un símbolo de Berlin. Mientras estuvo erigido el muro, este monumento quedó justo entre los dos muros, por lo que estuvo escondido durante esos 28 años.







Una peculiaridad de Berlin son los semáforos. Estos muñequitos eran los semáforos del Berlin Este, y han quedado ya impuestos en toda la ciudad.







La huella del muro de Berlin permanece en la ciudad. Pasaba justo por aquí.







Como en todos los viajes, el Congosto queda reflejado. En esta ocasión, en el libro del Museo de la DDR.





Se dejó un kilómetro y medio de muro para que sobre él varios artistas mundiales pintaran obras. Las hay mejores y peores pero es todo un espectáculo y vale la pena recorrer todo ese inmenso mural y contemplarlas.






Una de las más famosas obras que hay en el muro es la del famoso beso de Brezniev y el presidente de la DDR. Todo un símbolo.






El Museo de la DDR






La selección de la DDR que venció a la Alemania Federal en el Mundial 74 quedó para siempre en la historia del pais.






He aquí un futbolín simbólico de la época, con jugadores de las selecciones de las dos Alemanias.






Entre las banderas de Alemania Oriental y de la URSS. Aqui detrás había un kiosco en el que se vendían todo tipo de cosas de la época, especialmente gorras militares, insignias, brazaletes y cosas así. Toda una tentación.






Para terminar, una curiosidad. Paseando por Berlin me encontré este par de niños alemanes (al menos españoles no eran, eso seguro) luciendo la camiseta de Messi. Y es que los niños siempre dicen la verdad...

jueves, 5 de agosto de 2010

Sí, bueno, no sé...

Raúl González Blanco. Juega en el Schalke 04, al que llegó en julio de 2010.

Máximo goleador en activo de la Primera División Española y el tercer goleador histórico de la Liga. Es, también, el máximo goleador histórico de las competiciones internacionales oficiales de la UEFA.

Considerado por Emilio Butrageño "el jugador que mejor representa los valores que han hecho grande a un club", es, en opinión de Maradona "un genio" que destaca por "llevar un nivel que ningún jugador soporta tantos años". Para Pep Guardiola, "se ha ido de la Liga el mejor jugador español de todos los tiempos".

El 15 de abril de 2000 marca su gol 100 en Liga con sólo 22 años y 10 meses.

El 11 de noviembre de 2008 marca contra el Real Unión en Copa su gol 300 en partido oficial con su equipo y en diciembre de ese mismo año se convirtió en el máximo goleador de la historia de las competiciones europeas en solitario, superando a Inzaghi.

El 11 de enero de 2009 se convierte en el primer y único jugador de la historia de Primera División en entrar conjuntamente en el selecto grupo de futbolistas con 500 partidos y con más de 200 goles.

El 24 de abril de 2010 marca en La Romareda, estando lesionando, convirtiéndose así en el jugador que más veces ha abierto el marcador de un partido de Primera División junto con otro delantero mejicano de rizos (77 veces).

Es el jugador que ha dado más asistencias de gol, ha marcado más goles de cabeza, ha marcado más goles desde fuera del área y ha rematado más al palo de la historia de la liga de cuantos están aún en activo.

Ha estado 10 veces nominado al Balón de Oro y ha quedado 6 veces entre los 10 mejores; y 6 veces entre los 10 mejores al Fifa Wordl Player.

Todavía máximo goleador histórico con la selección española.