Queda ya muy lejos aquel Octubre del 65 en el que ví la luz, curiosamente sólo 7 horas después de que lo hiciera el Gran Potolo, ya en la sala de lactancia demostraba sus aptitudes futboleras, ya que podía con total facilidad de una patada colocar el chupete entre el arco de la canastilla, hacía ya honor de la puntería que más tarde iba a demostrar en los terrenos de juego, unos años más tarde en esa misma sala de lactancia Palín también hacía honor a su peculiar manera de ser futura al responder a la matrona que le cuidada con el sonido peculiar de: "ajo,ajooo, ajoo mi Palincito", con un contundente: "Cómeme el rabo, zorra, ah, y pon de beber unos bibes, coño".
Pasaron unos 10 años hasta que no me volví a encontrar con Chechu, fué en el campo de la Piedad, justo detrás de donde él vivía, un campo con porterías de piedra que lo delimitaba los tendederos, huelga decir que el terreno era de tierra, piedras y escombros, que el padre de Agapito repartía por todos los campos.
El partido resultó muy igualado, perdimos de un gol, naturalmente lo hizo Potolo, su figura gruesa con esa enorme cabeza destacaba entre el resto, el partido terminó con una fuerte polémica, pues cuando estábamos en condiciones de empatar debido al lanzamiento de una falta peligrosa, el Batería, lateral izquierdo de la Piedad, cogió el balón con la dos manos y huyó despavorido a la voz de "Batería el bocadillooooooooo". Naturalmente no pagamos el "duro" que nos habíamos apostado, y ante la proximidad de la pelea y dada la diferencia de envergadura entre su equipo y el mío, optamos por la mejor opción, salir de "naja", a la vez que les gritábamos: " Ya vendreis a la "arena" (nuestro campo), tramposos, subnormales (su portero era retrasado), feos (Batería), cabezones (Chechu), hijos de puta (todos en general).

El partido de vuelta no se hizo esperar, tan sólo una semana, sábado por la tarde 18,00 horas, en el infierno de la "arena", estábamos imbatidos en nuestro campo, tan sólo La Bendita nos arrancó un empate, en un día en que Pedro La Pipi, tuvo la idea de traer a su hermano "Juanillo", el cabrón ya era malo con 5 años, nos jodió la victoria, ya que terminando el partido y ganando por un gol, sin que nuestro portero se percatara, el muy "hijoputa" agrandó la portería, llevando una piedra a unos 12 metros de la otra, claro, cuando Matute, el mejor de La Bendita, se percató, lanzó desde el medio campo y consiguió empatar. Quisimos colgar al enano pecoso, el cabrón se reía y nos decía: "Eso por no dejarme jugar, jilipollas".
Chechu tenía ganas de acabar con aquella imbatibilidad, antes de empezar, probaba su potencia con su hermano Miguelito de portero, jóder nos acojonaba, como sonaban los pelotazos. Le teníamos reservada una sorpresa, íbamos a destinar un doble marcaje, nuestros dos mejores defensas "el Muro" y "el Vampi" se encargarían de anularle.
Quince minutos de partido, perdíamos 3-0, los tres goles de Chechu, a tomar por culo la táctica, en todo caso, ya teníamos a quién echar la culpa si perdíamos, al Vampi y al Muro, vaya mierda de defensas, sólo nos quedaba apelar a la heroica y aprovechar nuestras virtudes, es decir balones a mí y a la Pipi, conseguimos empatar rápidamente, y ya a punto de caer la noche, los finales de partido antiguamente los marcaban desde la luz solar, pasando por la hora del bocadillo, ó me voy con mi balón, etc.., balón que le cae a la Pipi rodeado de 4 de la Piedad, y en un pís-pas, con ésa habilidad propia de los filigraneros sienta a todos y me cede el balón a huevo, yo no perdono a Miguelito el hermano de Chechu, y de tiro cruzado consigo la victoria, apostillar que Miguelito tampoco me lo perdonó a mí, ya que 10 años más tarde estando en Melilla, por la puta mili, en el mar me lo recordaba a ritmo de agohadillas, casi me ahoga el cabrón.

Fueron muchos los partidos que disputamos en aquéllos tiempos pero hoy aprovechando el cumpleaños de Chechu y un servidor, he recordado nuestro primer encuentro luego obviamente hemos sido y seguimos siendo grandes amigos, juntos descubrimos el amor, las pajas, las putas, las de aquí y las de Melilla, espero que sigamos descubriendo más cosas como el viagra, las residencias, los viajes de Inserso, etc. Un abrazo Chechu, y Féliz Cumpleaños. (a tí también Palín, hijoputa).
Firmado: Félix









